Ella es Lisbeth, la doctora que se ganó el corazón de los niños

Uno puede tener el origen que quiera, pero la tierra siempre ‘jala’, como decimos por acá. Es el caso de Lisbeth González, una médica que aún extraña su tierra, Maracaibo, región donde creció, hizo sus primeros amigos y estudió medicina. Allí se convirtió en una intensivista pediatra.

 

Sus dificultades

Tiene un carisma y un ángel especial hacia los niños, quienes además de pacientes, han sido sus confidentes. Es que Lisbeth González entendió que su profesión va encaminada hacia lo social, sin egos ni malas conductas.

Recién llegada a Medellín las cosas no fueron fáciles: “Mis padres son colombianos retornados, así que ya tenía una casa para llegar. Sin embargo, lo hice sin trabajo hasta que salieran las convalidaciones de mis especializaciones y profesión. Comencé como cuidadora en los hospitales y realizaba funciones de enfermería. Me pagaban según el número de horas”, cuenta la doctora.

Después de esa experiencia hizo sus labores en la Cruz Roja y como voluntaria en Famicove (corporación que brinda atención para refugiados, migrantes y colombianos retornados), pero fue después de un año que obtuvo su convalidación para trabajar como médica en la ciudad.

“Fue complejo en algunas ocasiones porque la gente acá es muy regionalista y cuando se daban cuenta de que yo era venezolana, prefería que la atendiera otro médico”, dijo.

 

Todos la quieren

Llegó la pandemia en 2020, una prueba de fuego para que Lisbeth demostrara su talento y sus capacidades para salvar vidas. De ahí en adelante las cosas fueron cambiando para bien.

“Surgió una vacante de pediatría en la Policía de Envigado y pude escalar allí para ejercer mi profesión. Sigo como médico pediatra en la institución y la experiencia ha sido muy buena, estoy contenta en estos dos años y medio que llevo laborando acá”.

En sus épocas de trabajo en Venezuela la dinámica era diferente a la de Colombia. “Allá llegaban los pacientes y uno los atendía por igual, sin importar si tenían EPS, si tenían recursos o no. Esa es de las partes que más me ha dado dificultad en esta ciudad, por su lado administrativo. También es engorroso el tiempo de atención tan limitado. A nosotros nos inculcaron mucho esa parte social, no importa si no tienes dinero para pagarme”.

Hoy reside cerca de la Terminal de Transporte del Norte y todos los días se desplaza hasta Envigado para sus labores. Eso sí, con toda la energía y disposición para atender a sus niños pacientes.

Doctora, ¿usted regresaría a su tierra?: “Si Venezuela fuera como antes, yo regresaría. Uno siempre va donde están sus raíces y su gente”.

¿Consiguen empleo?

Según un informe publicado por el Dane, entre enero y febrero del 2022, el 85 % de la población venezolana en Colombia tuvo dificultades para conseguir trabajo. La situación se vio preocupante, especialmente para las mujeres, con un 89,2 %.

Esta situación refleja las dificultades que menciona la doctora Lisbeth González, no solo para profesionales sino también para personas que no cuentan con un título universitario.

*Publicado originalmente en  QHUBOMEDELLIN.COM