TRANSFORMAR-NOS DESDE EL HACER: Una mirada al sentir de los niños y niñas

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POR:
CLEMENCIA RUEDA MORENO
Asesora pedagógica
Programa Pedagogía y Protección para la Niñez Refugiada y Migrante – PPN
Cauca

Con lágrimas en sus ojos, rostro afectado, hombros caídos, pecho oprimido y un nudo en la garganta que no la deja hablar con claridad, carga en sus manos los dibujos que hicieron los niños y niñas de grado tercero con quienes realizó la tercera transferencia de la estrategia Somos Panas Colombia. Se sienta acongojada y mira los dibujos con sentimentalismo, los estrecha contra su pecho y expresa aquellas emociones encontradas. Levanta su mirada y afirma “…Profe tengo muchas ganas de llorar… Nunca me imaginé que hacer esto con los niños me hiciera sentir así”. 

Ella, Daniela Salazar Castillo, caleña de nacimiento, estudiante de grado 11 de la Institución Educativa Ana Josefa Morales Duque en Santander de Quilichao, con 20 años y una energía arrolladora, trabaja en las tardes y fines de semana como ayudante de costura para apoyar sus gastos. Le encanta pintar, leer y escribir porque, en sus palabras “…le ayudan a escapar de algunas vivencias tristes y dolorosas de las que quiere escapar…”. 

No habla mucho de estas vivencias ni de sus sentimientos. Es una mujer solidaria, sonriente, pero se percibe que el haber vivido en 5 ciudades distintas durante su vida, el cambiar de amigos constantemente, de colegio, ha marcado su forma de ser. Es desconfiada, fuerte y frentera. Hace una pregunta con una sonrisa y mirada algo irónica: “…profe, ¿existe la felicidad? Porque yo no soy feliz o no era feliz hasta hoy…”

Daniela tiene sentimientos encontrados porque la experiencia de acercarse a los niños y niñas le hizo sentir la necesidad de seguir ayudando y apoyándolos con este tipo de actividades. Se sintió querida y entregó todo de ella para que los pequeños se sintieran bien. 

No me gustaba interactuar con los niños, por mi propia historia me parecía que pedían y exigían mucho; pero, ahora me doy cuenta que lo que necesitan es cariño, que se les ponga mucha atención. Quiero seguir haciendo estas actividades porque sé que les gustan, ayudo a que se sientan bien… Y hacer estas actividades de Somos Panas me ha devuelto la esperanza”.

Muy a menudo, Daniela aconseja a otros y otras panas que por favor tengan mucha paciencia y sean muy empáticos; que tengan presente que si un niño necesita un abrazo no duden en brindárselo, porque no saben si ese abrazo le ayudará a sanar sus dolores.